Pensamiento Basado en Riesgo

Por: Jorge Diéguez

La gestión de riesgos en las instituciones (del sector financiero o del sector real) dejó de ser hace mucho un tema relacionado con riesgos laborales o de carácter financiero puesto que ahora debe ser vista como una estrategia a nivel de toda la entidad aportando un gran apoyo en la toma de decisiones estratégicas.

Este cambio ha sido implementado por el surgimiento de una tendencia usando en el Risk Based Thinking en los sistemas de gestión que utilizan marcos legales o estándares internacionales como ISO 31000. De esta manera se introduce a todos los niveles y áreas de la organización el nuevo concepto de riesgo.

 

El efecto de la incertidumbre sobre la consecución de los objetivos

Esta conceptualización provee un nuevo enfoque del riesgo, pues ya no queda etiquetado como algo negativo. Si observamos las consecuencias que esperamos cuando encontramos o asumimos un riesgo, estos pueden representar un valor positivo y pueden generar alguna “Oportunidad”. Esto es importante tomarlo en cuenta cuando se desarrollan las políticas o metodologías de análisis y evaluación o auto- evaluación de riesgos.

La gestión del riesgo está compuesta por un conjunto de actividades desarrolladas para dirigir, gestionar y controlar cualquier tema relacionado al riesgo que pueda surgir en los procesos y que puedan influír en el cumplimiento de metas. 

La exhibición de este proceso puede resumirse en 4 puntos: Establecimiento del contexto, apreciación del riesgo, tratamiento del riesgo y seguimiento y revisión.

 

Establecimiento del contexto

Es el ámbito en el que las organizaciones buscan lograr sus objetivos analizando el entorno interno y externo. En el externo hay que validar el ambiente laboral, económico, político, normativo, Etc., y para los corporativos se debe hacer esta validación a nivel nacional e internacional. De igual forma cualquier factor que pueda causar algún impacto en las metas de la compañía.

En relación al ambiente interno lo conforman todo aquello que, en el centro de la empresa, pueda influir en la manera de gestionar el riesgo. Es por ello que esta gestión debe estar en línea con aspectos claves organizacionales: la cultura, las estructuras, las políticas y los procesos. Es muy importante la definición de políticas de gestión de riesgo, métodos de apreciación del riesgo y definición de responsables.

 

Tratamiento del riesgo

Identifica la manera en que los objetivos pueden resultar afectados, analiza los riesgos en función de sus posibles consecuencias antes de decidir si requieren de algún tratamiento adicional. Proporciona a los funcionarios de las instituciones una mejor comprensión de los riesgos que pueden afectar las metas organizacionales.

Estos métodos de medición de riesgo pueden variar de muy sencillos a muy complejos, pero lo fundamental debe prevalecer, es decir, que sean razonables con los criterios establecidos en el contexto.

 

Seguimiento y Revisión

Al finalizar la estimación del riesgo, se debe llegar a un entendido de las opciones o alternativas que tiene disponibles para aplicar un cambio en la posible materialización de incidentes, así como de sus posibles conclusiones. Seguidamente se implantan las medidas necesarias y se llega a la fase de re-evaluación del riesgo para identificar su tolerancia.

 

Estimación del Riesgo

Por último, pero no menos importante, se debe realizar una Revisión o Monitoreo contínuo que permita validar que los criterios establecidos siguen siendo válidos, siempre y cuando se estén logrando las metas propuestas, así como la confirmación de que las estrategias y tratamientos hayan resultado eficientes.